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¿Tus objetos antiguos te hacen más fuerte?

¿Reparar y conservar tus cosas te hace más relisiente?



El Kintsugi es la práctica de reparar fracturas de la cerámica con laca espolvoreada con oro.


Sin embargo, como dicen muchos de los que han estudiado las tradiciones japonesas, Kintsugi es mucho más que reparar platos usados.


La filosofía en la que se basa, puede servir como principios rectores para una vida más plena.


Muchos creen que esta técnica especial se originó en el siglo XV cuando el shogun japonés Ashikaga Yoshimitsu rompió accidentalmente su cuenco de té favorito y lo envió a China para su reparación.


Cuando se lo devolvieron, ensamblado con grapas de metal, encargó a sus artesanos japoneses que encontraran un método de reparación más estético.



Lo que desarrollaron fue el método de kintsugi, que utiliza laca espolvoreada con oro u otros metales para reparar platos agrietados, astillados o rotos. Los resultados son maravillosos.


"Se trata de encontrar la belleza en la imperfección", explica Erin Niimi Longhurst, autora de "Un pequeño libro de cuentos japoneses"


"En la ceremonia del té japonesa, los chips y las grietas en las tazas se ven más interesantes. Podríamos pensar en ellos como defectos o fallas, pero Kintsugi sugiere que en realidad hacen que estos artículos sean más hermosos".


Cuando accidentalmente rompes un plato o un tazón, es probable que lo tires. Sin embargo, ¿qué pasaría si pudieras volver a armarlo y hacer que se vea aún más hermoso que antes?


Esa es la idea detrás de kintsugi, el antiguo arte japonés de restaurar cerámica rota que de otra manera podría terminar en la basura.


En esta filosofía hay algo casi diametralmente opuesto a la manera occidental de ver la fractura, tanto anímica como material.


En lugar de que un objeto roto deje de servir y lo desechemos, su función se transforma en otra: en un mensaje activo.


El objeto roto pasa de ser una cosa a ser un gesto gráfico que nos incita a emular su poderosa transformación, y, metafóricamente, la herida pasa de ser un trazo de oscuridad a ser una ventana de luz.



El kintsugi es silencioso y manifiesto. Solo el trazar un incidente doloroso con polvo de oro es aceptarlo como una alhaja, como una raya luminosa en la piel del tigre.


En un sentido más tangible, Longhurst sugiere invertir en artículos que resistirán la prueba del tiempo y considerar reparar su pertenencia en lugar de reemplazarlos.


Un cambio de mentalidad puede ayuda a apreciar los artículos debido a su desgaste, la pátina de un juego de café de porcelana de uso frecuente o en un óleo, el tiempo grabado en un mueble de madera o un par de jeans desgastados puede ser algo realmente bueno.



Reparar y conservar tus cosas te hace más fuerte.


Dedicarle tiempo a tus cosas parece una buena forma de atendernos, de mirarnos y de reconciliarnos con nuestro pasado y nuestras tradiciones. Cuidar lo nuestro es cuidarnos.


En García-Jove. AnticuariosCirculares, queremos dinamizar una nueva emoción que nos lleve a cuidar las cosas, respetarlas y protegerlas para que puedan seguir siendo...


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Gracias.








"No hay una belleza realmente excelsa que no tenga una anomalía en sus proporciones."

–Francis Bacon





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